domingo, 23 de octubre de 2011

Los medios hegemónicos, la sociedad y "esos".


Por Antonio Pereyra

Ya vimos en la columna de la semana pasada en Red Colectiva que los medios hegemónicos juegan al teléfono descompuesto, defienden su interés empresarial en el país y cumplen la función de ser voceros del imperialismo.

En otro enfoque los medios masivos son constructores de una realidad. Realidad que no da lugar al análisis a partir de su apertura y de su visión mediática que le da el media. Por ende vamos a llamarla realidad mediática.

Metámonos en el abanico de información y sucesos que tiene esta realidad mediática para poder empezar a analizar diferentes cuestiones que hacen a la construcción de esta actualidad que representan las grandes empresas de la información.

Uno de los temas más hablados por la sociedad y más representados por los medios es la cuestión de la inseguridad y todo lo que gira en torno a esta (leyes, planes sociales, educación, cultura, etc.). El común de las personas vive en el mundo del crimen mediático, por ende, se nutre de una criminología mediática. Las personas ven en los medios la realidad, aunque aquí tenemos que tener en cuenta que es la realidad que el medio quiere representar.

Lo cierto es que la gente que todos los días camina por las calles, se toma el colectivo, va a la cancha y sale a hacer sus compras tiene la visión de la inseguridad que construye un medio (o varios) de comunicación.

Siempre ha existido el crimen mediático y siempre apela a una construcción de la realidad a través de información, subinformacion y desinformación en conjunto con prejuicios y creencias. Lo que hay que destacar en este aspecto es como canalizan los medios hegemónicos (por lo general) la cuestión de la inseguridad a determinados grupos o sectores sociales, fabricando un concepto de amenaza a la sociedad a partir de la representación de actitudes y conductas por parte de estos integrantes de los sectores menos pudientes. Podemos decir que el escenario más indicado para estas operaciones mediáticas son las sociedades más estratificadas y en este aspecto America Latina es un buen ambiente para las tramas de los gerentes de la comunicación y de la información.

Esta idea siempre estuvo presente, y es bueno resaltar que antes, en la inquisición, los chivos expiatorios eran los gays y las mujeres, con la generación del 80 y la oligarquía nacional eran los indios que los tomaban como incivilizados, en la dictadura más sangrienta del país eran los "subversivos" y así podemos nombrar innumerables cantidad de ejemplos a lo largo del tiempo y del espacio físico planetario. Si bien son todos actores sociales diferentes estas estrategias no varían, lo que se modifica es el modo comunicacional en que se presenta y la tecnología es el aspecto principal que quiero resaltar. Mediante su discurso y las imágenes la televisión es el medio ideal para la creación de chivos expiatorios y el concepto de esos de la sociedad.
Lo que quiero resaltar con esto es que la delincuencia y la inseguridad la resumen a un determinado sector.

El gancho comunicacional que hace el medio a través de las imágenes es lo que compra la persona que es atraída por la impresión de la escena y la adrenalina de esta. Por eso no es extraño remarcar que los servicios informativos de los medios son como un resumen de catástrofes y delitos comunes, que no dan lugar a la reflexión pero sorprenden.

El discurso o mensaje es que el pibe que está fumando marihuana o tomando cerveza en una esquina hará lo mismo que ese que mató a una anciana a la salida de un banco, por ende, es menester separarlo y en lo posible eliminarlo (por lo general brindan el discurso de mano dura, ya que el discurso mediático carece de un perfil académico o científico).

Se crea la realidad de un mundo de personas decentes frente a esos que figuran separados de la sociedad por que son peligrosos, te roban cuando te vas de vacaciones, cuando salís del banco o cuando paseas con tu familia, por eso es necesario que la policía nos proteja, porque nosotros somos limpios y puros.

El concepto de esos es creado a partir de semejanzas lo cual la televisión sirve de mucho ya que juega con imágenes. La reproducción de estas imágenes de delitos, cámaras ocultas, síntesis de noticias, investigaciones periodísticas sirven para crear un archivo de algunos estereotipados que van a ser funcionales al ejemplo que di unas líneas atrás.

Escapándonos un poco de la noticia podemos ver que en los canales de las empresas hegemónicas de la comunicación su agenda dota de programas que tratan de simbolizar esto que quiero explicar. Doy algunos ejemplos de programas televisivos que responden a esto: Cámaras de seguridad, Policías en acción, GPS, Telenoche investiga, y algunas telenovelas como El puntero o Tumberos.

Esta serie de operaciones o manejos de la realidad dan la certeza de la división del mundo entre buenos y malos. Inyecta la idea de que la única solución es la mano dura y la represión y no da lugar a la reparación, conciliación o al tratamiento de los conflictos sociales. También hace que la televisión sea un director de escena y un medio de difusión. Esto se transmite temprana y rápidamente y más cuando el televisor cumple la función de niñera o de lugar de esparcimiento.

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